Dolor en pierna, tobillo y pies

 

Esguinces de tobillo

Sin duda, el esguince de tobillo, y en particular el del ligamento colateral externo, es el más frecuente en todo el cuerpo. Se produce por un mal apoyo, seguido por la torcedura del tobillo y la carga del peso del cuerpo: esto compromete la estabilidad de la articulación y produce el daño en los ligamentos. De nuevo, es importante evitar la aparición de laxitud articular e inestabilidad, que suele resultar en esguinces recidivantes y la aparición de artrosis precoz. Para evitar estas complicaciones, el fisioterapeuta coloca de forma precoz un vendaje funcional, que permite el movimiento del tobillo evitando el estiramiento de los ligamentos dañados. Con ello se puede acceder más fácilmente al tobillo con técnicas analgésicas y antiinflamatorias y permite una reeducación temprana, recuperando la estabilidad y la funcionalidad en pocas semanas.

 

Tendinitis y roturas del tendón de Aquiles

Las lesiones del tendón de Aquiles son las lesiones por sobrecarga más frecuentes en el deporte en general, y en particular, afectan de forma predominante a los que practican la carrera contínua.

El tratamiento de fisioterapia de las tendinitis se basa en reducir la inflamación y ayudar a la cicatrización de los tejidos. Para ello se utilizan algunas técnicas manuales así como medios físicos como la crioterapia o la electroterapia. Una vez se ha reducido la inflamación y el dolor, es necesario devolver las características físicas de elasticidad y resistencia al tendón. Para ello se utilizan técnicas de terapia manual y ejercicios activos realizados por el paciente. Por último, es necesario conseguir una adaptación del tendón a cargas cada vez mayores, de forma progresiva, para que así pueda soportar entrenamientos cada vez más exigentes sin que reaparezca la lesión, cosa que se consigue con un correcto programa de ejercicios de readaptación.

El tratamiento de las roturas, por otro lado, no se diferencia demasiado de otras roturas tendinosas. Según el grado de rotura puede obtarse desde la inmovilización temporal hasta la cirugía. En cualquier caso, y al igual que las lesiones por tendinitis, debe conseguirse la cicatrización del tendón, la recuperación de las características físicas del mismo, y la readaptación a cargas progresivamente mayores. Así pues, para una correcta recuperación que no deje secuelas, es importante un correcto programa de fisioterapia.

 

Fascitis plantar y espolón calcáneo

Es la inflamación de la aponeurosis plantar, una lámina tendinosa fuerte, refuerzo de la fascia plantar. El síntoma principal es el dolor en el talón, habitualmente por la afectación de la inserción de la aponeurosis en la parte medial del calcáneo. Suele aparecer inmediatamente al apoyar el pie en suelo por las mañanas, mejorar ligeramente con los movimientos durante las primeras horas de la mañana y empeorar nuevamente a medida que el paciente pasa horas caminando o en bipedestación. En coasiones, la lesión en de la inserción de la aponeurosis en el calcáneo se calcifica, apareciendo el conocido espolón calcáneo. Entre los factores que aumentan el riesgo de la aparición de unas fascitis y/o un espolón calcáneo encontramos: (1) trastornos de la biomecánica del pie, (2) obesidad o aumento de peso, (3) rigidez de los músculos de la pierna y el tendón de Aquiles, (4) largas caminatas sobre terreno irregular y (5) la utilización de calzado inadecuado (soporte plantar inadecuado, estropeado o blando).

El tratamiento consiste en identificar y corregir los factores que puedan haber influido mediante plantillas podológicas, pérdida de peso o estiramientos de los músculos de la pierna, así como mediante técnicas de terapia manual para flexibilizar los tejidos fibrosados consecuencia de la inflamación crónica, y técnicas analgésicas y antiinflamatorias.

 

Onicocriptosis (uña incarnata)

Es el hundimiento de una espícula del borde lateral de la uña bajo la piel del surco ungueal. Es el resultado de una hiperpresión variable producida por diferentes causas mecánicas como:

- Calzado: si es demasiado corto o demasiado puntiagudo.

- Uña: hay formas de uñas que predisponen una onicocriptosis además de un mal cortado de éstas.

- Dedo: un dedo demasiado largo, desviado o en hiperextensión.

- Pie: un pie pronado provoca un tipo de marcha que presiona la uña.

- Tejidos: en ocasiones hay un transtorno de crecimiento, con desarmonía entre el desarrollo de la uña y el de las partes blandas.

- Hipersudoración y abuso de los baños calientes: ya que fragilizan la prominencia periungueal.

- Traumatismos: puede hundir una arista ungueal en los tejidos vecinos.

Inicialmente aparece un ligero dolor en el borde interno de la uña que aumenta con la deambulación. Al principio los dolores son ligeros e intermitentes, y se exacerban con la mínima presión.
El tratamiento va encaminado a eliminar la infección. Posteriormente se aplicará una corrección que evite la onicocriptosis. Una vez curada la infección se iniciará un tratamiento reeducador de la lámina ungueal.

 

Onicomicosis (uña infectada por hongos)

Es una infección crónica progresiva del aparato ungueal, causada en su mayoría de ocasiones por hongos dermatofitos, y también por levaduras y mohos.
Entre los factores que influyen en el desarrollo de esta infección se encuentran: pobre circulación periférica, repetidos traumatismos y la edad avanzada.
La alteración ungueal inicial cuando comienza a partir del borde afectado va deteriorando la lámina y causando el cambio de coloración, blanquecino o amarillento en un principio y puede adquirir una tonalidad más oscura a medida que la micosis se va desarrollando en la lámina ungueal. Ésta sufre un engrosamiento por acúmulo de queratina en el lecho subungueal y, finalmente, puede producirse una destrucción total de la lámina subungueal dependiendo del patrón clínico.
En el tratamiento, después de recogida de la muestra para cultivo, se limpia y fresa exhaustivamente la zona afectada. Luego se aplicará el tratamiento farmacológico adecuado.

 

Onicogrifosis (crecimiento anormal de la uña)

Se trata de una interferencia con la nutrición ungueal. Existe una atrofia o falta de desarrollo en la lámina ungueal.
Puede ser debida a una infección, a un trastorno endocrino, a una enfermedad sistémica o a un traumatismo.
La uña pierde brillo y deja de crecer. El tratamiento consiste en el corte y fresado de las uñas para mantenerlas lo más normales posibles.

 

Onicolisis (caída de la uña)

Es el desprendimiento de la lámina del lecho ungueal y del hiponiquio. Comienza por el borde libre y puede avanzar hasta la lúnula.
La onicólisis tiene diferentes causas, pero Habitualmente se asocia a la psoriasis, onicomadesis, onicomicosis, dermatitis de contacto, traumetismos directos, microtraumatismos provocados por el calzado, trastornos endocrinos y puede estar inducida por medicamentos.
La lámina se separa por el extremo distal de la uña, mostrando un aspecto blanquecino por el aire existente bajo la lámina, se vuelve más débil y puede romperse.
No se conoce tratamiento efectivo para que la lámina vuelva a unirse al lecho ungueal, ya que si el lecho está alterado, la onicólisis será permanente.

 

Hematomas subungleales

Es una acumulación de sangre bajo la uña, que aparece, generalmente, como respuesta a una hemorragia.
Es debido tanto a un traumatismo directo o a microtraumatismos continuados por el calzado.
Se produce una aparición de coloración rojo-violácea debajo de la lámina ungueal y sus alrededores, acompañada de dolor a la presión directa que cede pasado un tiempo. La uña suele despegarse del lecho ungueal y caer espontáneamente al cabo de unos días de haberse producido el traumatismo.
Conviene perforar la uña para permitir el drenaje de la sangre acumulada. Cuando se ha practicado la perforación y se ha permitido la salida de la sangre, el dolor cesa instantáneamente.

 

Hiperqueratosis (durezas)

Es una hipertrofia de la capa córnea, presentando un engrosamiento debido a un aumento considerable de células epidérmicas, en especial los queratinocitos, los cuales presentan un aumento de queratina.
Suele ser producida por una patología en la forma del pie y por tanto en una forma inadecuada de caminar, o por factores extrínsecos como por ejemplo un mal calzado que provoca un mal apoyo.
El aumento de la capa córnea lo encontramos generalmente en las zonas de las cabezas metatarsales, tiene un color beige oscuro y puede abarcar grandes extensiones de pielñ Causa poco dolor.
El tratamiento se realizará con bisturí un corte laminar de la zona engrosada. Para evitar que recidive debe realizarse un diagnóstico basado en el estudio biomecánico del pie y confeccionar plantillas de descarga que eviten los mecanismos de formación.

 

Helomas (callos)

Son queratopatías con núcleo que corresponde a una presión intermitente de la piel sobre un punto óseo, que condiciona una isquemia en la capa basal de la epidermis.
Puede producirse por relieves óseos, por deformaciones óseas, por la acción externa del calzado, o por presiones concretas sobre zonas del pie.
Presenta un engrosamiento de todas las capas de la epidermis con un color beige intenso y un tacto duro y doloroso a la presión, están bien encapsulados y con bordes bien delimitados.
Su tratamiento consiste en el corte laminar de las capas superficiales de la queratopatía y la enucleación mediante bisturí. La eliminación de la causa que lo provoca es fundamental para que no sea una lesión repetitiva en un corto espacio de tiempo; esto se consigue mediante ortesis de silicona o plantillas.

 

Verrugas plantares

Tumoración benigna y circunscrita de la piel causada por el virus del papiloma humano. En todas las verrugas se observa:

- Zona hiperqueratósica superficial: producida como una defensa de la piel a una agresión interna en la capa papilar.

- Tejido blando:en el que se aprecian papilas como columnas.

- Sangran con facilidad, apreciándose unos puntos negros en su interior.

- Dolor a la presión, debido a la acción de las terminaciones nerviosas libres.

- El paciente tiene la sensación de haberse clavado algo.

Hay muchas opciones de tratamiento. En la actualidad todas las terapias que se emplean consisten mayoritariamente en la destrución selectiva de las células infectadas.

 

Pie de atleta (infección de la piel por hongos)

El pie de atleta es una dermatofitosis que se caracteriza por presentar eritema, maceración con posible formación de ampollas y formación de escamas.
Al pie de atleta también se le conoce como dermatofitosis o como tiña del pie.
Las lesiones afectan a la planta del pie, talón, dona interdigital, uñas y, con menor frecuencia, el dorso.
Tinea pedis intertriginosa: se caracteriza por la maceración y descamación, afectando más frecuentemente el 3r y 4º espacio interdigital. Este espacio presenta un color blanquecino macerado acompañado de un desprendimiento de pieles, que dejan un fondo enrojecido y desprenden un olor especial a "queso curado".
Tinea pedis vesicular: se caracteriza por la presencia e vesículas o pequeñas bullas en el empeina, pero también puede aparecer en el talón o en la base del dedo gordo. Las vesículas son inicialmente claras, haciéndose más tarde purulentas y dejando al secarse un collarete de escamas. Aparece con frecuencia descamación, fisuras y maceración y en ocasiones puede ir acompañada de prurito y sensación de escozor.
Tinea pedis hiperqueratósica escamosa: es una forma crónica que suele ir acompañada de una lesión hiperqueratósica o descamativa de color rojo rosáceo. Suele afectar a los pliegues interdigitales, a la planta, talones y ambos lados de los dos pies.
El tratamiento se basa principalmente en tres puntos: reducir la sintomatología mediante tratamiento coadyuvante; el tratamiento específico con un fármaco y la profilaxis, para evitar que el hongo vuelva a aparecer.

 

Úlceras

Se define la úlcera como la solución de continuidad de la piel con pérdida de sustancia debido a un proceso necrótico que mjuestra poca o nula tendencia a la curación. Se dintinguen tres etiologías diferentes:

- Úlceras por presión: son zonas localizadas de necrosis que aparecen cuando el tejido blando está comprimido entre dos planos; las prominencias óseas del propio paciente y una superficie externa.

- Úlceras vasculares: son soluciones de continuidad con pèrdidas de sustancias de la piel y son debidas a un proeso tisular patológico de origen vscular y de evolución crónica que se caracteriza por su tendencia escasa o nula a la cicatrización espontánea.

- Úlceras neuropàticas: muestran ulceración en un punto de presión o deformidad del pie en personas con diabetes. Se presentan sobretodo en el 1r y 5º metatarsiano y en el extremo posterior del calcáneo.

El tratamiento de una úlcera es con frecuencia prolongado y, en muchos casos, resulta difícil apreciar su evolución. No existe un tratamiento único y efectivo para las úlceras.

 

Hiperqueratosis psoriásica

Es una dermatosis inflamatoria crónica, de etiología desconocida, que se manifiesta con pàpulas y placas eritemato-descamativas.
Se trata de pápulas de placas eritematosas cubiertas de escamas gruesas, blanco-nacaradas o amarillentas. Las escamas suelen ser bien delimitadas y predominan en las zonas de presión. Cuando la hiperqueratosis es muy intensa puede ocasionar fisuras, a veces sangrantes y muy dolorosas.
Hay muchos tratamientos tópicos de efecto poco satisfactorio.

 

Pústulas psoriásicas

Es una dermatosis inflamatoria, crónica y recurrente, de causa desconocidas, con las típicas pàpulas y placas eritemato-descamativas. Las localizaciones más frecuentes de estas pùstulas son las plamas de las manos y las plantas de los pies.
Afecta sobretodo a mujeres de 50 a 60 años. Se trata de pústulas de 2 a 5 mm, relativamente resistentes y profundas, de color amarillento, que aparecen sobre la piel normal o inflamada. Se transforman en máculas y costras eritematosas amarronadas, que luego dejan áreas descamativas.
Hay muchos tratamientos tópicos de efecto poco satisfactorio.

 

Psoriasis de la uña

Es la inflamación de las estructuras de la uña, sobre todo de la matriz, es la responsable de las alteraciones en la lámina ungueal y de la piel circundante.
La alteración ungueal más frecuente en la psoriasis son las depresiones puntiformes en la superficie de la lámina ungueal. A continuación destacan las alteraciones del color del lecho ungueal, la hiperqueratosis subungueal, las onicodistrofias, el desprendimiento de la uña distal e incluso total y las hemorragias.
La psoriasis ungueal suele ser persistente, con mejoras transitorias e intermitentes, y refractaria a la mayoría de tratamientos.

 

Contactar

 Centro Comte d'Urgell - Comte d'Urgell 168, entl. 9a - 08036 - Barcelona

 93 454 69 47

 Centro Sant Andreu - Bascònia 12 - 08030 - Barcelona

 93 346 19 76

   Pedir cita

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.