Dolor de cabeza, mareos y vértigos

 

Cefalea [dolor de cabeza] tensional


¿Qué es la cefalea tensional?

Se denomina cefalea al localizado en la cabeza. El adjetivo tensional hace referencia a que aparece habitualmente en relación a la tensión nerviosa o emocional experimentada por el paciente. Es más frecuente adultos y adolescentes aunque cada vez aparece en edades más precoces.




Causas de la cefalea tensional

La tensión nerviosa, o sea, el estrés, es la causa más frecuente de cefalea tensional. La tensión nerviosa se asocia a la contractura muscular de los músculos elevadores de los hombros, como el trapecio, o los músculos del cuello, como los suboccipitales. Esta contractura muscular mantenida produce en muchos casos dolor y rigidez cervical, dolor de cabeza (la cefalea tensional) e incluso síntomas como mareos o inestabilidad. Debido a la relación de la cefalea con la musculatura cervical se la conoce también como cefalea cervicogénica, o sea, la producida por trastornos de la columna cervical. Otras causas de la cefalea tensional como el mantenimiento de malas posturas, la ansiedad o la depresión, el cansancio muscular, la falta de sueño, la deshidratación, el consumo de café u otros excitantes o las alteraciones visuales también se relacionan con trastornos de la musculatura cervical.


Síntomas de la cefalea tensional

El síntoma principal de la cefalea tensional, como su nombre indica, es el dolor de cabeza y la tensión de los músculos del cuello y los hombros. El dolor de la cefalea tensional suele ser leve o moderado, que se siente como una presión constante, que suele ser más fuerte en la zona de las sienes o en la nuca y que suele mejorar con la administración de analgésicos y antiinflamatorios. La rigidez de la musculatura cervical puede extenderse a otras regiones vecinas y puede producir otros síntomas relacionados como sensación de inestabilidad, mareo o trastornos en los miembros superiores. El dolor de la cefalea tensional suele aparecer durante el día y puede mejorar con el descanso y el sueño. En algunos casos severos, sin el tratamiento adecuado, puede ser muy difícil controlar los episodios de cefalea tensional, y puede asociarse incluso a sonofobia y fotofobia, por lo que a menudo nos encontramos con pacientes mal diagnosticados de migraña y medicados para la misma. La aparición de náuseas y vómitos, fiebre o trastornos de la vista o el habla no suelen corresponderse con una cefalea tensional y requieren de la consulta a un médico.


Cefalea tensional crónica

Cuando la cefalea se hace muy frecuente y no remite en el tiempo suele hablarse de cefalea crónica. Estos pacientes acostumbran a tomar analgésicos y antiinflamatorios de forma frecuente, con todos los efectos secundarios de estos medicamentos, y suelen pensar que el adjetivo “crónico” significa que su dolencia es permanente y no tiene solución. En ocasiones es difícil convencer a estos pacientes que con el tratamiento adecuado se puede reducir la intensidad y frecuencia de los episodios de dolor y, habitualmente, eliminarlos.


Tratamiento de la cefalea tensional

Muchos tratamientos pueden aliviar el dolor producido por la cefalea tensional: la toma de analgésicos y antiinflamatorios, relajantes musculares, ansiolíticos, antidepresivos o la aplicación de frío o calor entre otros. No obstante, el manejo correcto, y que por tanto eliminará los episodios de cefalea, debe incluir el tratamiento de sus causas: la reducción del estrés (mediante ejercicio físico regular, acupuntura, meditación, dormir bien, tratamiento psicológico o terapias biológicas) y la mejora de la musculatura cervical (mediante masaje, manipulaciones articulares, terapia neural o reeducación postural)

 

Patologías de la ATM

La articulación temporomandibular o ATM está constituída por las superfícies articulares de la mandíbula y el hueso temporal del lado correspondiente, así como por un disco articular entre ambas superficies. Es la única articulación móvil entre los huesos de la cabeza.
La ATM asienta diversas patologías o alteraciones biomecánicas entre las que destacamos:

- Trastornos de los músculos de la masticación.

- Trastornos por interferencia del disco articular.

- Hipomovilidad articular crónica.

Existen diversos tipos de tratamiento para estas patologías de entre los cuales destaca el tratamiento oclusal realizado por el odontólogo. Habitualmente se emplean férulas de descarga que buscan la correcta relación maxilo-mandibular. Como tratamiento coadyuvante, o incluso como único tratamiento cuando la férula no es bien tolerada por el paciente, se realiza el tratamiento fisioterápico u osteopático de la ATM, que tiene los mismos objetivos funcionales y suele producir un alivio rápido de la sintomatología.

 

Síndrome vertiginoso [vértigos y mareos]

El vértigo, los mareos o la sensación de inestabilidad pueden ser producidos por multitud de patologías localizadas en los oídos, los ojos o la cabeza, por lo que siempre es conveniente consultar con el médico para descartarlas. Sin embargo, en muchos casos, el médico no encuentra el origen de la sintomatología y suele ser debido a que se relaciona con trastornos biomecánicos funcionales de la columna cervical. En estos casos, la fisioterapia y las manipulaciones osteopáticas suelen ser efectivas para aliviar la sintomatología. El tratamiento de fisioterapia se basa en terapia manual y en ejercicios orientados a restaurar la movilidad de la columna cervical, la correcta activación de los músculos del cuello y la reeducación de la propiocepción cervical. Suele ser necesario un trabajo continuado por parte del fisioterapeuta y, no menos importante, la realización de los ejercicios indicados por parte del paciente en su domicilio.

 

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